Cómo vivir 120 años: La receta de la longevidad


Sobrepasar el siglo de vida ya es una aspiración del hombre de nuestros días, y científicamente se puede lograr. Factores clave: conservar la motivación, mantener el cerebro en actividad y estar estimulado por la cercanía afectiva de otros.

Por Claudio Fabian Guevara

¿Se puede vivir 120 años? Aunque parezca una exageración, es una aspiración del hombre de nuestros días, y científicamente está demostrado que se puede lograr si se cumplen ciertos requisitos.

Básicamente, nuestra vida comienza a apagarse cuando perdemos el interés y la motivación. Mantener el cerebro en actividad, estar estimulado por la cercanía afectiva de otros y envolverse en proyectos sociales son parte de las estrategias necesarias.

►El Club de los 120

En Cuba existe desde hace años el Club de los 120 años. Gerardo de la Llera Domínguez, vicepresidente, explica que el club busca la longevidad satisfactoria, con personas que deseen llegar a los 120. Quienes deseen integrar el club “deben estar convencidos, porque el cerebro gobierna todas las acciones del cuerpo y si no es así no se logra”, remarca.

Es miembro del club uno de los personajes clave del siglo XX: Fidel Castro. Pese a sus problemas de salud de los últimos años –que lo retiraron del ejercicio del gobierno­- en la isla vaticinan que Fidel es un buen candidato a ser longevo, dado su alto nivel de motivación: lee y escribe incansablemente, y cercano a los 90, mantiene un nivel de actividad asombroso.

Las claves para ser longevo, según Llera Domínguez, son “cuidar la salud, acudir al médico para prevenir las enfermedades”, y luego “mantener las motivaciones, el propio trabajo, el gusto por la música, la jardinería. Lo importante es tener incitaciones para que el cerebro piense siempre, para vivir”. En Cuba, actualmente, hay más de tres mil centenarios en una población de 11 millones.

Teresa Orosa Fraiz
“El viejo es como un niño”, comentó Teresa Orosa Fraiz

►La motivación, factor clave

“La motivación aparece sin dudas, como uno de los aspectos fundamentales vinculados a la longevidad satisfactoria”, dice la especialista cubana Teresa Orosa Fraiz.

“Significa llegar a viejos llenos de proyectos de vida, proyectos de continuidad social, o como cuidadores reconocidos de familia, como asesores de empresas, o simplemente como pareja, inclusive como cualquier individuo, que organiza y disfruta su tiempo libre una vez que se ha jubilado”.

La motivación constituye una formación psicológica importante para el desarrollo de nuestra personalidad. En ella se integran los procesos afectivos y cognoscitivos de cada individuo, sus vivencias.

“La generación actual de personas mayores a nivel mundial está expresando un conjunto de nuevas necesidades espirituales, como emergentes de cambio de la imagen social de la vejez”, apunta Teresa. Sin embargo, aun existen numerosos prejuicios que acompañan el proceso de envejecimiento. Tales prejuicios se manifiestan generalmente de manera negativa, identificando a la vejez como sinónimo de enfermedad, de dependencia, inutilidad o de final. Aun para muchos, la vejez es parte del mundo del dolor y de la soledad.

Por otra parte también podemos encontrar prejuicios que tienden a confundir a las personas mayores, y esto es cuando son confundidos con rasgos de otras edades. “El viejo es como un niño”, “Joven ha de ser quien lo quiera ser”, entre otros. Todas estas creencias en forma de estereotipos o prejuicios sociales influyen negativamente en el proceso de asumirse como viejo, y por tanto, de saber vivir una vejez feliz.

►La necesidad de ser escuchados

Como aspecto de encuentro fundamental aparece la necesidad de espacios en los cuales los mayores trasmitan sus experiencias de vida, lo que constituye la motivación fundamental que regula el comportamiento de las personas mayores, en sus diferentes escenarios sociales.
La vejez constituye el periodo de la vida en que “más individuo se es, en el cual se encuentra el mayor desarrollo personológico, por tanto hay que tener en cuenta la existencia de tantos motivos como historias de vida”.

Hoy se ha llegado a entender que no existe una única vejez, sino muchas vejeces, por tanto muchas motivaciones. Esto quiere decir que la motivación no solo depende de la edad en que uno se esté desarrollando, sino también de la propia historia de vida, del desarrollo de la personalidad que hemos alcanzado, de los eventos vitales por los que hemos atravesado, de las influencias que hemos recibido, los rasgos de carácter, y de cómo hemos vivido las etapas anteriores de nuestra vida personal.
Así podemos encontrar personas con proyectos de vida más desarrolladores, con motivaciones variadas y compromiso emocional con las metas trazadas.

“Por el contrario también existen personas con metas empobrecidas, y sin sentido afectivo. En todos los casos puede observarse la importancia de la educación, pues se aprende en todas las circunstancias de la vida”, dice Teresa Orosa Fraiz.
De ahí que las acciones de carácter social, comunitario, de salud, culturales, y académicas dedicadas a la atención de los adultos mayores, se convierten en actuales potenciadores de la motivación, y de una longevidad cada vez más satisfactoria. ¿Qué acciones prácticas podemos imaginar con estos conceptos en mente?


3 comentarios sobre “Cómo vivir 120 años: La receta de la longevidad

  • el 29 enero, 2015 a las 02:20
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    120 años… solo con motivacion? creo que uno debe perder la motivacion no despues de los 80 no? saludos

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  • el 29 enero, 2015 a las 02:21
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    me gustaria tener contacto con la dra teresa orasa fraiz, pues deseo saber que contacto nos une con el apeido ya que no es muy comun, y me encanta lo que escribe, lo que piensa, pues mi madre tuiene 95 años saludos espero su respuesta. mexico d. f.

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  • el 28 abril, 2015 a las 08:03
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    Me gustó tanto, que desde que regrese a La Habana los contacto para asociarme,Creo que los ancianos podemos aprotar mucho, ayudar a nuesttros “colegas”. Yo estoy dispuesta a cooeprar con el Club pese a mis cercanos 80 años. Ignoro si sin ser socia puedo dar sugerencias, pero por si acaso, aqui les vaan, basadas en experiencias de lo visto en otros países, y en las propias. 1) Ver la posibilidad de que los ancianos, no jubilados, mayores de 65 años puedan pagar un abono económico que les permita pagar menos en los transportes públicos. 2) Pagar solo la mitad d elas entradas en espectáculos públicos, y no más de 10 mn en conciertos para los que las entradas son altas. 3) A medida de las posibilidades, y en particular, promoviendo la colaboración de quienes sabemos cuentan con recursos (pintores, músicos, cantantes…) dotar a las casas de abuelos con computadoras y CD para aumentar la capacidad de entretenimiento de los abuelos. 4) Estimular la creación literaria de los ancianos mediante concursos, espacio en la prensa, etc. para testimonios, cuentos cortos, memorias… Espero respuesta, gracias.

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